jueves, 15 de febrero de 2018

La tecnología digital en España y en el mundo.




Según podemos leer en un artículo publicado  Trece Bits  que, a su vez, menciona un estudio de la consultora We Are Social y Hootsuite, en España hay  39,4 millones de usuarios activos de Internet, de los cuales 27 millones utilizan redes sociales. Esta cifra es descomunal, pues partimos del hecho de que en nuestro país la población total es de 46,38 millones de personas. Por lo tanto, el 85% de la población es internauta. Habría que especificar bien los rangos de edad, puesto que sería interesante conocer cuándo se inician los niños en Internet y cuándo los podemos llamar oficialmente internautas, más allá de ver vídeos con el móvil que les han dado el padre para que se callen.
En cuanto a los hábitos de consumo, “al día pasamos 5,20 horas en Internet, 1,38 horas en redes sociales, 2,53 horas viendo la televisión y 45 minutos escuchando música en streaming”.






De los internautas, el 58% usa redes sociales. No obstante, si consideramos WhatsApp una red social, yo diría que el porcentaje se incrementa, aunque aquí estamos siempre moviéndonos por conceptos difusos, puesto que la mensajería móvil y Facebook pueden parecer cosas distintas. En mi opinión,  al fin y al cabo, son redes sociales por igual.
A nivel mundial, tenemos a 4000 millones de personas que utilizan Internet.




El 53% de la población mundial es usuaria de internet. Casi 3200 millones de personas, el 42% de la población mundial, utiliza redes sociales. Si nos centramos en el teléfono móvil, el 68% de la población es usuaria de esta tecnología. Si os habéis dado cuenta, en la imagen pone billion en vez de million, como debía ser. En EEUU, un billion equivale a 1000 millones (no un billón para nosotros, que sería un millón de millones), por lo que evidentemente es una errata que luego, en el resto de estadísticas regionales, no se ha reproducido, o entenderemos que el punto es una coma, o sea, 7,593 billions o, lo que es lo mismo, 7.593 millones de personas. 
Por regiones, como no podía ser de otra manera, hay claras diferencias. El estudio distingue entre África, América, Europa, Asia-Pacífico y Oriente Medio.

ÁFRICA


AMÉRICA

ASIA PACÍFICO  


EUROPA




A continuación, expongo una tabla comparativa con las regiones.










miércoles, 7 de febrero de 2018

Tecnología, crecimiento y futuro


Si partimos del hecho de que la tecnología ha buscado, busca, y buscará la forma para ahorrarnos esfuerzos, sí, destruye trabajo humano. La cuestión es si realmente queremos que así sea, si deseamos ir librando horas de esfuerzo y trabajo repetitivo que realizan las máquinas mucho mejor, para poder desempeñar otras actividades más creativas. O, siendo más pesimistas, si las máquinas adquieren cada vez más competencias que anteriormente eran humanas, ¿sobramos la población en este planeta como productores? Y claro, si no somos productores, será difícil seguir siendo consumidores si no tenemos ingresos. 

Reflexionaba Enrique Dans sobre la tecnología y el empleo en un artículo en su blog. En él planteaba que si nuestro objetivo es mantener el trabajo por mantenerlo, debemos paralizar todo desarrollo tecnológico. No obstante, no parece que eso sea “lo deseable”. ¿Por qué no? Porque estamos obsesionados con un progreso lineal y científico en el que creemos que la innovación nos salvará de muchos problemas. Es la nueva religión, que apareció ya con la revolución industrial y que está llegando su máximo apogeo: la tecnología nos librará de todos los males.  El  crecimiento no puede pararse, y nos encontramos en un mundo, en palabras del sociólogo Anthony Giddens, desbocado.

El historiador Yuval Noah harari, en su interesantísimo libro “Homo Deus”, plantea que el ser humano ha conseguido enfrentarse a sus tres grandes males, el hambre, la peste y la guerra, con un carácter científico, no buscando justificaciones, como en otras épocas, religiosas. Una persona enferma llega al médico y se le chequea buscando un fallo en su organismo, no se le dice que tiene “la muerte acechándole con la guadaña”. En el siglo XIV, cuando la peste asolaba Europa, se la pintaba como un ser maligno, no como una enfermedad que procedía de las pulgas. La ciencia y la tecnología buscan que el ser humano se acerque a lo que en otras épocas solo podían hacer los dioses y sui  miramos hacia atrás, los avances son incontestables. 

Pero entonces, ¿todo desarrollo económico y tecnológico nos acerca a ser divinidades? No, porque no somos capaces de poder analizar con detalle las externalidades de cada progreso. ¿Fue la bomba nuclear un avance? Según Harari la amenaza nuclear ha conseguido una paz internacional que nunca antes se había conseguido pero eso no nos exonera de un desastre cualquier día. El reloj del Juicio Final está como en épocas de la Guerra fría, y a casi nadie le importa. Al potencial holocausto nuclear habría que sumarle los daños del cambio climático. 

Además,  ¿qué pasará cuando la manipulación genética y la biotecnología nos permitan mejorar al ser humano? 

Si nos centramos en el mercado de trabajo, no sólo debemos pararnos en el hecho de que robots androides nos sustituyan. Hay algo también muy preocupante y es el deterioro de las condiciones laborales de amplias capas de la población. Millones de personas no podrán reciclarse y corren el peligro de convertirse en población “superflua” (en palabras de Hanah Arendt). 

¿Qué nos deparará el futuro?



Para profundizar:






miércoles, 31 de enero de 2018

Internet: espectáculo y problemas.



Ya llevamos años viviendo en la sociedad del espectáculo. No hace falta echarle la culpa a las redes sociales. Los medios de comunicación de masas tienen sus claroscuros: la televisión puede informar o puede emitir basura; los contenidos circulan por medios que responden a políticas concretas, ya sea buscando el lucro o ya sea defendiendo determinada línea editorial (o ambas cosas).
Lo que ocurre es que, hoy en día, cualquier descerebrado tiene un medio de comunicación en el bolsillo de un potencial altísimo. La noticia de que un youtuber de veintidós años llamado Logan Paul se mofó de un hombre que se había suicidado al encontrarse el cadáver, demuestra una vez más que hay gente más idiota de lo que pensamos con una capacidad de movilización importante. Este  personaje tiene quince millones de suscriptores.  Al hacer espectáculo del  muerto, demostró no solo una falta de educación mayúscula, sino una total carencia de escrúpulos.  Pero hay tantas tonterías en Internet que es difícil hacer un análisis riguroso de la condición humana sin ruborizarse. Pienso que nos encontramos con varios problemas que debemos atender a toda prisa:

1.- La  tecnología ha avanzado más rápido de lo que hemos sido capaces de digerir.
Sí, puedes saber subir un vídeo o una foto,puedes ser el instagramer con más seguidores de tu instituto o el colega del trabajo que más vídeos  graciosos cuelga en las redes pero, ¿debes subir ese material? ¿Debes ceder tu privacidad alegremente?, ¿y la de tus hijos o tus compañeros de clase? Consideramos que esto es un juego y no lo es. Parece muy agradable ver cómo se incrementan tus “me gusta”, pero, ¿estás protegiendo tu intimidad y la de los tuyos? Seguramente sí, pero si una persona va incrementando su número de “amigos” en las redes sin control, quizás no sea tan recomendable subir la foto de su bebé tan mono o contar con pelos y señales lo que hace en su día  a día.
2.- La tecnología no nos hace moralmente superiores a lo que éramos antes.
Todo se hace viral con las redes, pero eso no significa necesariamente que nos concienciemos de los problemas sociales, sino que con frecuencia la porquería salpica más. El  chaval se disculpó tras lo que hizo, pero seguro que muchos le rieron la gracia. Es como si fuera un reallity sacado de una superproducción a ver quién es el más guay. Lo que hacemos tiene consecuencias, pero como vivimos en el mundo del chachi piruli, no contamos la realidad a los chavales. A nuestro querido youtuber ya lo han largado del canal, pero mañana puede ser una demanda, una agresión física o cualquier otra cosa.
3.- La tecnología puede pasar de la campaña necesaria al odio más recalcitrante.
Sí, solo hay que ver el capítulo de Black Mirror “Ocio Nacional” (del que hablaré próximamente). La escena es la siguiente: vivo amargado/a y vomito lo primero que se me ocurre en Twitter. Un movimiento a favor de la concienciación sobre cualquier problema se puede combatir fácilmente en una batalla campal.
La pregunta es: ¿debemos censurar y controlar la red para que no ocurran casos como los de Logan? ¿Debemos sacar de nuevo el tema tan manido, pero no por ello menos importante, de la educación en valores?


domingo, 21 de enero de 2018

Digitalización y mercado de trabajo

Gestionar la información y convertirla en conocimiento útil es la clave en la sociedad tecnológica que nos ha tocado vivir. Los profesionales nos vemos cada vez más inundados de datos que nos hacen perder un tiempo precioso si no conocemos herramientas potentes que nos permitan administrarlos. No hace falta ser un experto en Big Data, me refiero a aplicaciones y programas sencillos que pueden sernos muy  útiles en casi cualquier ámbito:
-          Lectores de Feeds,
-          Un blog en el que recopilar nuestra información preferida,
-          Uso de aplicaciones en la nube, como Google o OneDrive,
-          Etc.

Trabajar en remoto, en organizaciones cada vez más descentralizadas y digitalizadas, será lo más común más pronto que tarde. Además, están surgiendo una serie de profesiones que las empresas tienen problemas para encontrar. Leo lo siguiente en la prensa:

“Gestionar adecuadamente la tecnología y dosificarla es básico para acceder a un puesto de trabajo, sin dejar de lado las competencias digitales que continúan siendo la mayor preocupación de las organizaciones. El Mapa de Profesiones Digitales del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI) revela que en España se contabilizan alrededor de 350.000 puestos sin cubrir porque no se localizan los perfiles que cumplan con ese requisito. Marketing digital (39%), e-commerce (18%) y comunicación y contenidos (13%) son las áreas de mayor demanda. Los sectores de analítica, big data y desarrollo en soportes móviles son los que están experimentando un mayor crecimiento y van a cambiarlo todo.”

La digitalización crece a pasos agigantados. Nuevas profesiones se suman a la transformación que sufren aquellos puestos “antiguos”. Imagina que eres administrativo, un puesto en el que no hace mucho se trabajaba con máquina de escribir y, al día de hoy, se utilizan ordenador y herramientas en la nube. No es una profesión tecnológica, pero, ¿puede disociarse el ser administrativo de las nuevas opciones que nos ofrece la tecnología?

Si nos centramos en aquellas profesiones más relacionadas con el mundo informático, podemos observar que tanto el programador como el analista se encuentran en las primeras posiciones de los perfiles más demandados.


“Los puestos más demandados del sector IT siguen siendo el de Programador (24%) y Analista Programador (23%) que suman un 47% seguido de Consultores (10%), Administradores de sistemas (7%), Arquitectos Software (4%) y Soporte / Helpdesk (1%). Otras posiciones menos requeridas suman el 31% restante.”

Cuando hablamos de digitalización no solo lo hacemos de nuevas profesiones, sino de un cambio profundo de paradigma que afecta al resto. Estés en el sector en el que estés, más vale ponerse las pilas con las competencias digitales.

Más información:



viernes, 19 de enero de 2018

Viendo la cuarta temporada de Black Mirror

artículo publicado también en mi blog cultural: Palabras desde el Sótano

Black Mirror se ha convertido en una de mis series favoritas, sobre todo de cara a reflexionar -sabéis que lo hago mucho- sobre la relación entre tecnología y sociedad. Esta cuarta temporada tiene capítulos interesantes. Desde mi modesta opinión, los que más me han gustado son:

Atención spoiler:


 Segundo episodio que muestra a una madre sobreprotectora que decide utilizar la última tecnología existente para calmar a padres muy nerviosos: un dispositivo que, implantado en el cerebro del niño, es capaz de monitorizar todo lo que hace. En una tableta, la madre tiene la posibilidad de ver y oír lo mismo que la hija, de geolocalizar donde está, de controlar sus pulsaciones y saber si algo no va bien en su cuerpo.

Además, y esto es interesante, la madre dispone de la potestad de “censurar” partes de la vida cotidiana para que su hija esté segura. Así, si la asusta un perro, la progenitora puede hacer que la hija solo vea una mancha inaudible totalmente inofensiva. Esta funcionalidad  se puede extender a la violencia, la pornografía, las palabrotas… En fin, una niña criada totalmente fuera de la realidad que la rodea.

Sin embargo, la chica crece y empieza a mostrar inquietudes hacia la vida. La madre, que le había dado la libertad de dejarla de monitorizar, se asusta en el momento en el  que se da cuenta de que la chica  le miente sobre dónde pasará una determinada noche. Activa de nuevo la tableta y se entera de los nuevos compañeros de su hija en ese momento: sexo y drogas. Así, todos los miedos de la madre, como si fuera el mito de Edipo, se convierten en una profecía autocumplida.



Este capítulo también me ha gustado. Una pareja que va con su coche tras una fiesta, ambos puestos de todo tipo de estupefacientes y alcohol, atropellan a un ciclista. El chico convence a la muchacha para salir huyendo tras deshacerse del cadáver. Muchos años después, ella es una famosa y bien posicionada arquitecta, casada y con un hijo. Un día, recibe una visita en un hotel donde se hospeda: es el joven  –ya algo mayor- que atropelló al ciclista. Está arrepentido, ha dejado de beber y ahora está decidido a contarlo todo. Ella, de los nervios por lo que se le viene encima, lo asesina.
Paralelamente, en la calle,  una furgoneta autónoma que reparte  pizzas atropella a un joven. La arquitecta se asoma a la ventana. Ve el suceso.

Pero el capítulo evoluciona de una forma sensacionalmente tenebrosa. La victima del atropello demanda a la empresa de las pizzas.  La investigadora del seguro decide emitir un informe para ver si puede determinar quién es el culpable y cuantificar la indemnización. Busca testigos y, gracias a una nueva tecnología, accede a sus recuerdos de la noche de autos. Pero, ¿qué pasará cuando llegue a visitar a la arquitecta?, ¿ qué dirá su cerebro sobre lo que hizo?
Por lo demás, el resto de capítulos no están mal, pero no me han impactado tanto como los dos anteriores. Me gustaría conocer vuestra opinión: ¿qué capítulo os ha gustado más?






lunes, 15 de enero de 2018

Sigue siendo importante la marca personal en Internet (y fuera)

Tenemos más recursos que nunca para poder gestionar la información. Las redes sociales se han convertido en un hervidero de contenidos  que, una vez sabemos cribar con tenacidad, pueden sernos muy útiles. Existen blogs donde poder escribir sobre nuestros intereses y páginas en las redes para construir una estrategia de difusión de contenidos relacionados con lo que nos inquiete. Pero todavía al día de hoy hay personas que no quieren ver este potencial y se centran solo en buscar ofertas de trabajo por internet o compartir todo lo que se les ocurre sin darse cuenta de que, en muchas ocasiones, se están perjudicando profesionalmente.

¿Es lógico no aprovechar los recursos que tenemos para generar un buen currículum en línea? Recuerdo una vez que una empresa estaba interesada en mis servicios profesionales como gestor de redes sociales y me pidió que le enviara el CV. Yo le pasé el enlace de mi LinkedIn y a mi blog. Si quieres alguien que gestione redes, aquí está mi trabajo. Pero indistintamente de la profesión que sea, el escaparate 2.0 es básico. ¿Cómo resumirlo todo en solo un folio? Cuando llevas años de formación y trabajo a cuestas se convierte en una tarea prácticamente imposible.

Un blog, y una buena política a la hora de compartir contenidos en las redes sociales, significa que construyes una identidad digital alrededor de tu perfil profesional y, gracias a eso, tu proyecto se irá haciendo cada vez más conocido. Si de camino ejerces el networking, sales a la calle y te mueves, ese valor añadido te acompañará y las herramientas que utilices para gestionar tu espacio en la red luego te serán muy útiles en las tareas profesionales que desarrolles. No te preocupes si te encuentras con personas que todavía no le dan el valor que tiene al mundo social media. Tarde o temprano despertarán -se verán obligados a hacerlo-  y el hecho de estar bien posicionado es una victoria de por sí.

Lo que ocurre es que todo esto conlleva un esfuerzo y una inversión de tiempo para recoger frutos que no son inmediatos. En la sociedad acelerada en la que vivimos, se quiere todo para hoy y un buen proyecto profesional y esa dichosa marca personal es algo que se construye con tiempo y esfuerzo.

Ser un referente en tu sector es importante. Con la competencia que hay, diferenciarse es cada vez más esencial. Además, tener un blog, como he dicho hasta la saciedad, te presenta ante las empresas como alguien con iniciativa, como una persona a la que le gusta desarrollar sus propios proyectos y que pone ganas en lo que le apasiona.

Lecturas


domingo, 7 de enero de 2018

Datos paro registrado 2017



Leo en la prensa lo siguiente: “El total de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) se situó al finalizar diciembre de 2017 en 3,41 millones de personas, tras bajar en 290.193 personas desempleadas en el conjunto del año (-7,84%). Así, 2017 suma un quinto descenso anual consecutivo, aunque con una bajada inferior a la alcanzada en los dos años anteriores.”

“Por otro lado, la Seguridad Social ganó 611.146 afiliados en 2017, el mejor resultado desde 2005. El total de ocupados se situó al finalizar el ejercicio en 18.460.201 afiliados, el segundo mejor dato de ocupados desde diciembre de 2008 (la mayor cifra se registró en julio de 2017, con 18.489.329 afiliados).”

Es una buena noticia, es evidente, el hecho de que el paro disminuya. Si a lo largo del 2017 bajó cerca de un 8%, debemos ser optimistas y pensar que podemos seguir reduciendo estas cifras este 2018. Lo que ocurre es que el tipo de empleo que se crea todavía no nos permite ver la luz al final del túnel. La temporalidad es exagerada y los sueldos no están al nivel que deberían para poder afianzar la recuperación y mejorar el nivel de vida de los ciudadanos. El año pasado se firmaron  1.652.016 contratos, de los cuales 1.520.949 (el 92%) fueron temporales, mientras que 131.067 eran indefinidos. El mercado laboral español todavía no da signos de afianzar la recuperación.

Pero también es cierto que, conforme baje el desempleo, los sueldos no tendrán otro camino que el ascendente o, por lo menos, ese es el mantra que nos están trasmitiendo desde múltiples partes. Pero, ¿cuándo llegará eso? A pesar de que se plantea una subida del salario mínimo en España, no es menos cierto que la subida de la luz, el gas y otros gastos deja dicha subida en agua de borrajas.

Siguiendo con los datos del paro, si nos fijamos en los sectores económicos, el escenario es el siguiente: “por sectores económicos, el paro registrado disminuyó en 2017 en todos los sectores: especialmente en Construcción (-16,42%) e Industria (-11,29%), seguido de Agricultura (-8,42%) y Servicios (-6,14%).” ¿La construcción el principal sector de bajada de desempleo? Pues sí, parece que nuestro buque insignia se está recuperando. Esperemos que no sea para generar una nueva burbuja.