domingo, 24 de septiembre de 2017

Leyes, sentimientos y patrias


Tuve un profesor universitario que impartía, de forma magistral, una interesante asignatura de la carrera: Pensamiento político español. Un día, nos dijo algo que se me quedó grabado: “las naciones las crean los estados”.

Es muy difícil racionalizar en qué punto se puede crear una entidad política en base a conceptos solo identitarios. ¿Qué es una nación? Pues lo que un grupo de personas diga que es una nación, ayudadas, eso sí,  por unas instituciones que realicen liturgias propias para la cohesión patriótica, que controlen un sistema de enseñanza donde se hable de un pasado común y en la que todo el mundo se comunique con una misma lengua, con su ejército, su día nacional, sus himnos y su largo etcétera. Si estás viendo “Gran hermano” o tomándote algo con tus colegas, seguramente no estás pensando en que te sientes muy español o de donde sea. Pero cuando vas al extranjero y en las noticias hablan de tu país o se hace un desfile y dicen que te tienes que sentir orgulloso, entonces es posible que sí te sientas un patriota. Otra cosa será cuando tengas que pagar impuestos, pero eso sería otro debate. 

La razón de estado, por lo tanto, tiene dos vertientes: interior y exterior. La parte interior se sustenta en el intento de imponer un criterio unificado dentro de las fronteras de un estado, que es donde se ejerce la soberanía. Por el contrario, exteriormente hablamos de un intento de incrementar la influencia más allá de las fronteras. Esto último puede centrarse en misiones diplomáticas o, como tantas veces en la historia, invadir al vecino para apropiarse de sus recursos en nombre del interés nacional o la supremacía cultural-racial-nacional (como fue el colonialismo). 

Pero claro, el concepto de estado-nación, relativamente moderno si analizamos la historia de la humanidad, puede verse muy afectado por el proceso de globalización. Un español de ahora, con vaqueros, iPad, coche alemán, videoconsola japonesa y estudiante de inglés no es el mismo ciudadano que existía en  la época en la que mis abuelos eran mozos, una  etapa rural en la que no había ni televisión. Parece que cuanto más cerca estamos unos ciudadanos de otros en esta aldea global, más surgen la fricción, los odios y las rencillas. Todavía no hemos llegado al nivel de la segunda Guerra mundial y es cierto que en Europa estamos viviendo un amplio periodo de paz desde ese conflicto, pero nunca se sabe si los fantasmas del pasado volverán a incomodarnos en el presente.

España es un país complejo, rico, diverso y con una cultura fascinante. Por aquí han pasado fenicios, cartagineses, romanos, griegos, árabes… dejando un patrimonio histórico y cultural fantástico, plagado evidentemente también de guerras de conquistas y sangre. Además,  dentro de nuestras fronteras se hablan distintas lenguas, la mayoría derivadas del latín excepto el euskera, prerrománica, lo cual es una riqueza a considerar. Esta riqueza nos puede permitir construir juntos un país cimentado en unas instituciones fuertes que nos dejen en buen lugar dentro de la Unión Europea. Un país de las dimensiones de España, con su población, puede tener una gran fuerza para  edificar un estado del bienestar importante y ejercer influencia considerable. No olvidemos que nuestra lengua oficial, el castellano, se habla en muchos países y, en vez de intentar reescribir la historia y putear a Cristóbal Colón, debemos estar pendientes en crear buenos lazos con millones de personas que, sin ser españoles, hablan nuestro idioma. No se trata de llorar de orgullo cuando hablamos de los Reyes Católicos, por favor, ni tampoco querer extirpar una parte de nuestra historia porque, dentro de los parámetros contemporáneos, es políticamente incorrecta. Se trata de, conociendo la historia, ser críticos, sí, pero conscientes de lo que podemos hacer en el futuro.

Sin embargo, algo pasa con nuestros sentimientos. Llevamos muchas décadas peleándonos los unos con los otros. Caín era español. Guerras civiles, dictaduras, banderas por un lado y banderas por otro. Si consideramos que un catalán no es español, o algunos de los catalanes dicen que ellos no son españoles, entonces habrá que explicar primero qué es ser español o catalán. Aquí puede haber un debate en el que los árboles no dejen ver el bosque. Legalmente, somos todos españoles, pero sentimentalmente uno puede sentir lo que le dé la gana, independientemente de su país de origen. Este aspecto, muy propio de la libertad individual, es muy lesivo para aquellas aspiraciones uniformadoras que movimientos nacionalistas de todo tipo intentan implementar. Si piensas así eres un antipatriota traidor. La razón de estado necesita uniformidad, ¿os acordáis? ¿Cabe debate político aquí? Pues debería haberlo, en tanto en cuanto no caigamos en una pelea de cabras montesas a ver quién se da la hostia más fuerte. 

Desde mi punto de vista, la cuestión catalana plantea muchos problemas, y graves. Primero, que cualquier región de España pueda saltarse leyes estatales, nada más y nada menos que la Constitución, sienta muy mal precedente y el estado puede verse en peligro. Ningún estado permitirá partirse sin antes pelear. Por mucho que en Escocia o Quebec se vote, esto no quiere decir que todos tengan que hacer lo mismo. No obstante, como os decía, si millones de personas residentes en un país deciden que quieren ser otro, solo la represión no sirve, habrá que darle una canalización de alguna forma. Si queremos uniformar, encontraremos problemas; gestionar la diversidad, reformando la Constitución y abriendo un debate profundo sobre qué tipo de Estado queremos es básico. Pero soy pesimista. En nombre de la libertad y de la nación se han cometido grandes crímenes en la historia. Ojalá nos entendamos más.

información adicional


domingo, 17 de septiembre de 2017

Estudiar y salidas laborales: algunos datos



Se ha  publicado elVIII informe Infoempleo Adecco sobre titulaciones universitarias con más salidas laborales. Se incluyen una serie de conclusiones interesantes. A saber:
  • ·         El 55% de las ofertas de empleo cualificado en España requiere titulación universitaria, sobre todo Administración y Dirección de Empresas (ADE) e Informática.
  • ·         Los universitarios sufren una tasa de paro del 11,36% frente al 16,83% de los que solo han terminado los estudios obligatorios de secundaria (5,5 puntos porcentuales de diferencia) y al 24,77% de los que cuentan con primaria (10,4 puntos).
  • ·         De todas las ofertas de empleo dirigidas a titulados, el 10,25% procede del sector de la Enseñanza y la formación, por lo que es este sector el que mayor proporción de titulados demanda. Al segundo puesto suben las ofertas para titulados universitarios que tienen que ver con el sector de Internet (8,08%) y que dobla su presencia con respecto al año anterior cuando representaban apenas el 4%
  • ·         Por comunidades, la mayor parte de las ofertas de empleo que exigen este tipo de formación se dan en la Comunidad de Madrid, donde además su aportación al total nacional ha aumentado en el último año, desde el 23,84% de 2015 al 26,94% de 2016. En segundo y tercer lugar aparecen Cataluña País Vasco, que aportan un 19,12% y un 10,34% al total de la oferta de empleo en España, y mantienen sus posiciones con respecto al año anterior, Cataluña ganando 1,5 puntos porcentuales y la comunidad vasca cediendo 2.


      Este informe viene a seguir confirmando lo que se dice desde hace décadas, que la formación amplia tus oportunidades a la hora de buscar trabajo.  Si solo se conforma el personal con tener la ESO, las dificultades se incrementan. Es así y no tiene vuelta de hoja, a pesar de los mitos. Un ingeniero puede trabajar de lo suyo y de camarero o dependiente de una tienda. Pero un dependiente de una tienda o un camarero que no tenga nada más que la ESO va a tener más difícil trabajar de ingeniero o de otro trabajo que se requiera más cualificación. Estudiar amplia tus oportunidades, y la vida es eso, generar nuevas posibilidades de mejorar en tu vida personal y profesional. Todos los trabajos son dignos, pero se trata de crear nuevas opciones.


El abandono escolar en España es altísimo. Según datos del ministerio, “El abandono escolar temprano terminó el año 2016 en España marcando otro récord histórico al situarse en el 18,98%”. La media europea ronda el 10%. A pesar de este dato negativo, es cierto que la tasa de abandono escolar se ha visto sustancialmente reducida: “Si comparamos esta cifra con el año 2008 (31,7%), a partir del que se inician los descensos, se ha producido una bajada de 12,7 puntos (lo que supone un descenso del 40%).” Seguramente la crisis puso las pilas a más de uno que continuó sus estudios.
Si comparamos hombres y mujeres, el sector masculino es más dado a dejar los estudios: “El abandono escolar temprano en las mujeres es del 15,1% y en los hombres es del 22,7% (7,7 puntos de diferencia).”





Más información sobre el tema:

sábado, 9 de septiembre de 2017

Redes sociales y despidos.


Desear que violen a una mujer es deleznable, y dudo que ninguna empresa seria quiera tener personas que se rijan por este pensamiento. Lo digo por el caso de Inés Arrimadas y la persona que, sin tener ni idea de lo que se le vendría encima ni conocer cómo se configura Facebook, soltó lo que soltó. El problema es desearlo y gritarlo a los cuatro vientos.  Se trata de un problema cultural - o de cualquier otro tipo- grave desear que gente que piensa de forma distinta a ti tenga que pasar por calvarios semejantes. Dicho esto, vayamos a lo del Facebook.

Hay que tener pocos dedos de frente, al día de hoy, para creer que lo que uno pone en sus redes sociales, de forma abierta y descontrolada, insultando y/o maldiciendo, no tiene consecuencias. La mujer que insulta a Arrimadas no solo ha sido despedida, sino que tiene muy, pero muy difícil, encontrar otro trabajo. Por lo menos, a medio plazo. Y quizá sea una gran profesional, no lo sé, pero si uno tiene ese odio dentro, ¿Puede ser buen profesional? Dejo la pregunta ahí.

Han existido muchos despidos como consecuencia de la verborrea de algunos empleados en las redes sociales. El calentón es lo que tiene. Si en un bar uno se calienta y ve cómo la gente lanza improperios a ver quién es el más macho, en Internet pasa igual. Sin embargo, la red es un medio de comunicación masivo, eso que tan lucidamente definió el sociólogo Manuel Castells como “autocomunicación de masas”. Es autocomunicación, porque estoy en mi casa tranquilito con la mantita o el aire escribiendo lo primero que se me ocurre. Pero es masivo, porque lo lanzo a un universo con millones de usuarios.  Luego vienen los despidos o las consecuencias malignas que sean  y se empieza con los lloriqueos y los arrepentimientos.

Para bien o para mal, nuestra vida privada, una vez la lanzamos sin control a Internet, afecta a nuestra vida profesional. Es así, y más vale que lo tengas en cuenta y que no te guíes por cantos de sirena que apelan a la libertad de expresión. Puedes decir lo que quieras, pero también es necesario que apechugues con tus palabras. Libertad conlleva responsabilidad. Y no hablo de que vuelva la censura. Simplemente, ten en cuenta que todo el mundo puede leer lo que escribes. No obstante, para mí, desear que violen en masa a una mujer, aunque no lo lea nadie, ya es vomitivo. Es necesario no desear estas cosas, no solo no decirlas en las redes.


sábado, 2 de septiembre de 2017

Facebook, noticias falsas y anonimato



Leo lo siguiente en la prensa: “Facebook está pasando a la acción contra las noticias falsas, y va a dar en un punto sensible de las páginas que se alojan en la plataforma: su publicidad. Si los controles de la compañía detectan la publicación de información potencialmente engañosa, la página perderá la posibilidad de anunciarse.”

Me parece importante esta medida, como cualquiera que se implemente en todas y cada una de las redes sociales para detener bulos e informaciones engañosas. El hecho de que no existan filtros en Internet no nos puede llevar a un mundo de información descontrolada donde cualquier noticia coja viralidad, a pesar de ser falsa, solo porque dice lo que algunos quieren escuchar. El caso de la victoria de Trump está muy relacionado con esto; muchos se creían cualquier cosa con tal de afirmar sus ideales.

Además, también hay mucho fanático de la conspiración que, como si estuviera en el programa de Iker Jiménez, cuestiona cualquier noticia y cualquier versión, a veces creando dudas razonables, a veces lanzando razonamientos peregrinos propios de un lunático. Se puede dudar de todo, desde el atentado del 11S hasta que Obama se carteaba con Lucifer en su tiempo libre.

No obstante, existe una reflexión más profunda de lo que suponen Internet y la circulación de informaciones y comentarios. No todo son noticias falsas, también hay grandes verdades que circulan a la velocidad de la luz y que pueden no gustar al poder. Analizaba recientemente Enrique Dans el hecho de que China prohibirá el anonimato en la red.  Si vas a escribir algo en un foro, es mejor saber quién eres. La excusa siempre es la misma: para proteger la seguridad nacional. Pero es que en Occidente este tipo de medidas se acabarán implementando también; si no, al tiempo. Ya sea por la amenaza terrorista o por proteger a menores, o por cualquier asunto espinoso más, el poder siempre ha intentado e intentará controlar la red.  ¿Se conseguirá? ¿Está justificado que la medida de China se desarrolle en Europa, por ejemplo, pero esta vez para proteger nuestra Democracia?


Es cierto que el control de las redes sociales e Internet, en un mundo globalizado, es una tarea titánica. Para detectar asuntos delictivos, se necesita una supervisión a todos los niveles de una actividad que incumbe a millones de personas. Pero, ¿dónde está el límite? 

miércoles, 30 de agosto de 2017

Nueva colaboración de Politólogo en Red

Politólogo en red inicia una nueva colaboración, esta vez con la Fundación iS+D para la investigación social avanzada. Como consecuencia de dicha colaboración,  tutorizaré un curso sobre "Nuevas Tecnologías y mercado laboral". Os paso toda la información por si estáis interesados, o conocéis a alguien que le pueda interesar. 
Enlace aquí. 

jueves, 24 de agosto de 2017

¿Choque de civilizaciones? Una introducción al debate.


Cada vez que en Occidente sufrimos un atentado terrorista infame perpetrado por “yihadistas” se abre el debate del choque de civilizaciones. Aún recuerdo, tras el 11S y el 11M, la cantidad de artículos y análisis que planteaban que, en realidad, el Islam (como conjunto monolítico) estaba en contra de occidente. Para ello, se citaba constantemente a Huntington y su “Choque de civilizaciones”.[1] Se entiende por civilización un conjunto de personas que se rigen por los mismos valores y costumbres y, sobre todo, por una misma religión.
Para el politólogo norteamericano, existen una serie de civilizaciones:
  • ·         China: podría denominarse “confuciana”, pero finalmente será conocida como “sínica”. Este último término también abarca otras culturas afines, como las de Vietnam y Corea (Huntington, 1997).
  • ·         Japonesa: aunque deriva de la civilización china, adquiere entidad propia a partir del año 100 d.c.
  • ·         Islámica: nacida en la Península Arábiga en el siglo VII,  tuvo su periodo de expansión y esplendor (ejemplo de ello fueron Al-Ándalus y el califato de Córdoba).
  • ·         Ortodoxa eslava: oriunda de Rusia.
  • ·         Occidental: según el autor, arranca en el año 700 u 800 d.c. y se centra en Europa, Norteamérica, más otros países como Australia y Nueva Zelanda. No entiendo bien la elección de esta fecha, a no ser que el autor escoja la coronación de Carlomagno como emperador como el inicio del mundo occidental (800 d.c.), si bien es cierto que los valores que se le imputan a Occidente (libertad, democracia, etc.) llegaron bastante más tarde, sobre todo con la Revolución Francesa. Hablo de valores, pues las realidades democráticas tardaron más en llegar.
  • ·         Latinoamericana. Sí, mete a toda latinoamérica en un mismo saco.
  • ·         Africana (se supone que África subsahariana pertenece a una misma civilización, aunque tenga religiones distintas y diferentes lenguas).

 Que estas civilizaciones estén en conflicto es algo por ver. Del mismo modo, es difícil comulgar con esta macrodivisión. Si la religión es tan importante para determinar una civilización, ¿no está acaso Latinoamérica influida por el cristianismo que exportaron los “descubridores”? ¿No fue la iglesia ortodoxa hija del imperio bizantino que, a su vez, era hijo del imperio romano al que tanto debemos en Occidente (España, Francia e Italia, por ejemplo, tienen lenguas derivadas del latín)? Además, si separamos a los ortodoxos de los católicos, ¿por qué no hacer  lo mismo con los protestantes? Las guerras entre católicos y protestantes provocaron miles de muertos en su día, aunque ahora estemos dentro de un mundo occidental. Por cierto, los europeos sabemos más que nadie sobre guerras civiles. También debemos reflexionar sobre si las civilizaciones surgen como entidades separadas, y no como un conglomerado de costumbres y creencias influidas a su vez por otras. EL Cristianismo surge en Oriente Próximo, al igual que el judaísmo y el islamismo, y sin embargo se ven como entidades que parecen sustraídas de otro planeta. 

Huntington, como os decía, establece que la religión es clave para entender una civilización. El proceso modernizador, la caída del muro de Berlín, las revoluciones tecnológicas, etc., no han conseguido que fuera de Occidente los ciudadanos se adhieran a nuestro estilo de vida. Por el contrario, surge un renacer de valores tradicionales y de fundamentalismos religiosos que sirven a las personas para reafirmar una identidad. Cuanto más globales somos, cuanto más cerca estemos los unos de los otros, más necesario se hace encontrar puntos de diferencia y de reafirmación identitaria. En este punto, creo que tiene bastante razón, pero evidentemente hay que matizar muchas cosas. ¿Por qué surge ese renacer?

Es importante entender varias ideas traídos a colación por el autor. En la página 58 describe algo que me parece muy importante: “Occidente conquistó el mundo, no por la superioridad de sus ideas, valores o religión, sino más bien por su superioridad en la aplicación de la violencia organizada. Los occidentales a menudo olvidan este hecho; los no occidentales, nunca”. Por lo tanto, a base de pistola es muy difícil que la gente se una a conceptos como los derechos humanos, las elecciones libres, la economía de mercado (bueno, por lo general la economía de mercado sí ha tenido más éxito que los derechos humanos) y el pluralismo político.

No obstante, hay aspectos que Huntington soslaya o en los que, al menos, no entra en profundidad. El primero, que la descolonización occidental dejó una serie de gobiernos títeres con niveles de corrupción exacerbados, lo cual provocó reacciones de indignación ( evidentemente, no se habían cumplido esos anhelos que inflaron las reacciones contra los colonizadores). ¿Quiénes estaban organizados para canalizar este descontento? Los religiosos. Pasó en Argelia con el FIS, en Egipto con los hermanos musulmanes o en tantos otros países. Cuando un estado es fallido, allí donde no llega el bienestar llegan los grupos islamistas (hablo de los países de tradición arabomusulmán). Otro ejemplo podría ser el de HAMAS en Palestina, que gestiona colegios.

Otro elemento omitido por el autor es que el Islam se encuentra profundamente dividido, no solo por cuestiones étnicas (árabes, turcos, persas –o, más bien, iraníes-, bereberes, kurdos…), sino por ese cisma profundo que surgió en su día y que dividió esta religión entre suníes y chiíes. De hecho, los terroristas fundamentalmente atentan contra otros musulmanes  y el papel de gobiernos protegidos por Occidente, como Arabia Saudí, en la financiación de corrientes radicales está más que probada. En mi opinión, lo que quiere el extremismo es precisamente una guerra de civilizaciones entre ellos y el resto del mundo que considera impuro. Ellos han establecido su guerra, pero nuestra política exterior, la de Occidente, debe tener en cuenta la situación del mundo arabomusulmán. Estamos en una encrucijada con varios frentes:
  • -          El conflicto Palestina- Israel.
  • -          La guerra de Siria.
  • -          La guerra en Afganistán.
  • -          La situación de Irak tras la última guerra.
  • -          El papel de los gobiernos del Magreb y sus diferentes conflictos inherentes: Marruecos, Argelia, Túnez.

También surgen una serie de preguntas:
  • -          ¿Qué pasará con Libia?
  • -          ¿Qué pasará con Turquía y su giro cada vez más autocrático y religioso?
  • -          ¿Qué pasará con Egipto y los Hermanos Musulmanes?
  • -          ¿Qué pasará con los kurdos?
  • -          ¿Qué papel juega Irán en todo este lío?

La zona de Mediterráneo es un hervidero. Habrá que reflexionar sobre la integración de los inmigrantes musulmanes en las sociedades occidentales. ¿Cuál es el camino a seguir cuando todo el mundo apunta a que el modelo francés (asimilacionista)o el de Gran Bretaña han fracasado?

Para profundizar




[1] Para este artículo utilizo la siguiente edición: Huntington, Samuel P. El Choque de civilizaciones. Y la reconfiguración del orden mundial. Paidós. 1997

miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Hay trabajo para todo el mundo?


En un interesante artículo de prensa leo el siguiente párrafo:

“La EPA del segundo trimestre publicada ayer (27 de julio de 2017) ha dejado muy buenos titulares. La creación de empleo es fuerte (incluso mayor de lo esperado), y el paro ha bajado de manera contundente. Ya estamos por debajo de los 4 millones de parados y la tasa de paro es “solo” del 17,2%, en niveles de 2009. Estas cifras, que en otros países europeos causarían preocupación y asombro a nosotros nos parecen una buena noticia”.

Es cierto que estamos mejor que hace no muchos unos años, pero los datos sobre el mercado de trabajo en España siempre ocultan una constante preocupante: la temporalidad y un desempleo tanto juvenil como de mayores de 45 años escandaloso. A los  problemas anteriores hay que sumarles el desempleo de larga duración, que castiga demasiado a los mayores de 45 (tal y como se comentó en este foro) y que está excluyendo del mercado de trabajo a miles de personas que tienen muy, pero que muy difícil, volver a incorporarse al ámbito laboral.

Si la tecnología irá sustituyendo a personas que desempeñaban tareas mecánicas y fácilmente automatizables, solo queda la formación como medio para la inserción sociolaboral. Pero, ¿y si no es suficiente? Es una pregunta que los analistas debemos poner encima de la mesa, no vaya a ser que el exceso de optimismo no nos deje ver el bosque. Según podemos seguir leyendo en el artículo que os comentaba, “la ocupación crece para quienes tienen estudios universitarios, con incrementos que varían entre el 2 y 4% con respecto al año anterior. La otra cara de la moneda son caídas más grandes en la ocupación registradas para quienes sólo tienen estudios secundarios o menos”. No podemos permitir que haya gente que no tenga ningún tipo de formación, sobre todo en un mercado laboral tan cambiante y con un nivel de exigencia formativa creciente, es cierto; pero también es necesaria una reflexión sincera sobre le porvenir del trabajo: ¿habrá para todo el mundo o la revolución tecnológica destruirá empleo más rápido de lo que lo crea?

No obstante, hay otra reflexión necesaria. Con cifras de desempleo superiores al 15 y al 20% en determinadas regiones de España, ¿cómo es que no hay un estallido social? ¿Qué porcentaje de economía sumergida mantiene un nivel de supervivencia mínima a muchas familias? ¿Hay datos exactos sobre esto? No se trata de estigmatizar a nadie, sino simplemente de explicar una realidad para poder dar respuesta a los problemas sociales que se nos están planteando.



lunes, 24 de julio de 2017

Tecnología, competencias profesionales y sociedad líquida


Hace unos días tuve la ocasión de leer un genial artículo de Xose Alberte Cea sobre los cambios de nuestro mundo contemporáneo que me ha dejado reflexionando. Una de las ideas principales que plantea en su escrito es lo rápido que se desfasan nuestras competencias profesionales. Los cambios tecnológicos son exponenciales y plantean retos constantes a nuestro aprendizaje.

No obstante, tenemos una ventaja añadida: el ser humano es humano como tal gracias a la cooperación de miles y millones de personas. Tal y como establece Xose, disponemos de “nuestra capacidad para crear redes de cooperación intersubjetivas de carácter global. La red no solo ha cambiado nuestras vidas en lo inmediato. También nos ha dado la posibilidad de multiplicar nuestras cooperaciones. La cooperación es lo que nos ha traído hasta aquí como especie, tal y como dice Yuval Noah Harari.” Y es que, según Harari, vivimos tres dimensiones: subjetiva, objetiva e intersubjetiva. Las patrias, la religión, el dinero… son creencias intersubjetivas que facilitan la creación de redes de cooperación inmensas y que son un elemento puramente humano. ¿Qué pasará cuando la Inteligencia Artificial consiga no solo igualar, sino mejorar las capacidades humanas en ámbitos tan selectos como la creatividad o la imaginación? Quizás este sea un escenario muy pero que muy lejano, pero también es cierto que la biotecnología y los avances en la genética pueden estar acercándonos al fin del Homo Sapiens tal y como lo conocemos. ¿Surgirá una nueva especie?

Este verano he tenido la oportunidad de leer "Homo deus" y "Sapiens", del autor ya mencionado Yuval Noah Harari, aprendiendo mucho de la evolución histórica de nuestra especie. Son dos libros que os recomiendo. No obstante, los cambios constantes en nuestra sociedad, que abarcan no solo el mercado de trabajo, sino que influyen en la forma en la que nos planteamos nuestras relaciones afectivas, de consumo, etc., me recuerdan mucho al término "sociedad líquida" acuñado por Bauman. Si no existe la seguridad, ¿hacia dónde vamos? ¿No estamos viviendo cambios tan acelerados que prácticamente capas inmensas de la población se quedarán fuera del progreso? 

Xose Alberte lo establece en su artículo y yo estoy muy de acuerdo: no podemos evitar la incertidumbre. No es que vivamos tiempos de transición hacia lo desconocido, es que esa sensación de vivir continuamente en un hilo de inseguridad es lo que más caracteriza a las sociedades tecnológicamente avanzadas. Antiguamente, un profesional aprendía algo y lo repetía durante 30 años; en la actualidad eso está desapareciendo a marchas forzadas. La continua evolución y la formación permanente son una necesidad inexorable. La ventaja es que Internet nos está permitiendo conectar con innumerables profesionales de nuestro sector, accediendo así a fuentes inagotables de conocimiento a las que, hasta no hace muchos años, era imposible acceder desde un simple ordenador. En el otro lado de la balanza está nuestra mentalidad. ¿Estamos preparados para la incertidumbre y el cambio constante? O, mejor dicho, ¿aguantará la sociedad lo que esté por venir sin romperse del todo?

Artículos interesantes
https://www.enriquedans.com/2017/07/los-temibles-peligros-de-la-inteligencia-artificial.html

viernes, 21 de julio de 2017

Buscar trabajo con más de 40 años

Fuente: Pixabay
Aunque os digan que la edad es algo mental, que si os cuidáis os podéis mantener eternamente jóvenes  y esas chorradas, resulta que el mercado laboral es tremendamente duro con las personas de más de 55 años. Según leo enla prensa:

“Siete de cada diez parados mayores de 55 años cree que no volverá nunca al mercado laboral. Según una encuesta realizada por la Fundación Adecco a 1.500 desempleados mayores de 55 años, de los que opinan que sí volverán a tener un empleo, el 20% estiman que tardarán un año en colocarse, mientras que solo un 10% consideran que estará trabajando en los próximos 12 meses.”

No es ya solo que tengan más problemas para insertarse, sino que una sociedad que busca de forma enfermiza lo nuevo, lo disruptivo, lo efímero, lo adolescente, parece olvidarse de valores que antaño eran muy cotizados, como la experiencia, la madurez o, simplemente, la lealtad hacia el trabajo bien hecho. Yo, que soy menor de 40 años, no me siento identificado con esa manía reduccionista de llamarnos “millenials”.  Seas menor de 30 o mayor de 55, en ambos colectivos habrá gente extraordinaria y gente insulsa, pero juzgar por la edad me parece un crimen.  Ni un joven es de por sí un crack en tecnología ni un mayor es un inútil al coger un ordenador.
¿Qué hacer ante esta situación? Complicado, porque el problema no es solo con los mayores de 55 años, ¡sino también con los de 40! Según leemos en la prensa, “por primera vez en la historia, de los más de 4,2 millones de parados, más de la mitad tienen más de 40 años”. Además, el 49,3% de estos desempleados mayores de 40 años superan los 24 meses en paro. Un problema mayúsculo con graves consecuencias para nuestra sociedad.

El desempleado mayor de 40 años es, según comenta la noticia, una persona que ha trabajado tradicionalmente en la misma empresa, con un sueldo medianamente en condiciones y que se encuentra en un mercado laboral al que se tiene que enfrentar totalmente desactualizado. Además, hay que sumar la falta de autoestima. Nos preocupamos por la pensión de los jóvenes, pero este colectivo lo tiene muy crudo porque le faltan bastantes años que cotizar todavía.
De nuevo se hace hincapié en la necesidad de formar y reciclar a estos desempleados a través de políticas activas de empleo eficientes y eficaces. Pero, ¿se crea empleo para ellos? ¿Quieren las empresas estos perfiles?
Os pregunto, ¿qué medidas se podían implementar para ayudar a este colectivo?
Recursos interesantes
Plus 40 net es un portal especializado en empleo para mayores de 40 años.  Os animo a echarle un ojo si no lo conocíais.





martes, 18 de julio de 2017

Formación: no se trata de títulos, sino de adquirir competencias


Leo en la prensa que se facilita, incluso suspendiendo alguna asignatura (pueden ser dos, que no sean Lengua  Y Matemáticas), que el alumno obtenga el título de la ESO. No se trata de ayudar a través de refuerzos, es más fácil bajar el nivel para que todos consigan un título que, a la postre, es claramente insuficiente para insertarse en un mercado laboral cada vez más exigente. Es posible que mucha gente a la que prácticamente se le ha regalado la ESO se lleve un chasco cuando quiera cursar otros estudios superiores. ¿Solución? Quizás deberíamos seguir bajando el nivel constantemente. Total, todo está en Internet.

No pretendo criticar medidas exactas de LOMCE, sino el concepto, muy español, de que lo importante es tener el título.

Si en España nos ofrecieran  regalarnos el título universitario o, por ejemplo, el título de inglés B2, muchos verían una oportunidad de oro. En mi caso, vería una trampa mortal. No se trata de títulos, se trata de adquirir unas competencias específicas que nos permitan desarrollar una carrera profesional. Seguimos enrocados en un mundo totalmente desfasado: el que prima la “titulitis”. Si no trabajas, está bien que estudies; incluso trabajando hay que seguir formándose. Pero lo que no podemos hacer es ir sumando “diplomas” sin pensar si nos valdrán.

Estoy algo cansado de ver cómo muchos, yo he estado entre ellos, acumulamos cursos y certificados a tontas y a locas. Antes de formarnos en cualquier academia, instituto o universidad, hemos de preguntarnos por la calidad de esa enseñanza. ¿Va a servirme? ¿Qué aprenderé realmente? Si se baja el nivel constantemente, perdemos todos, que nadie se engañe. Y es que la igualdad de oportunidades es facilitar, mediante becas, apoyo escolar y acceso al conocimiento, que la gente pueda formarse en materias que le servirán en su día a día, tanto como ciudadanos o como profesionales. Pero las cosas cuestan esfuerzo y, como decía, es más barato regalar títulos, lo cual es demasiado cortoplacista, porque luego nos encontramos con un porcentaje enorme de la población, sobre todo desempleados, con poca cualificación.  

En un país con el nivel de desempleo que tenemos, la formación es clave. Pero una formación de calidad con una exigencia bidireccional: exigencia al alumno de que se ponga las pilas y rinda, y exigencia a las instituciones para que fomenten una formación de calidad y adecuada para la inserción laboral. Está muy bien reivindicar derechos, pero también hay que tener deberes y obligaciones para con programas que valen una pasta.


martes, 11 de julio de 2017

Twitter, predicción de altercados y Minority Report


Hace poco leí en la prensa digital un artículo sobre Twittery su relación con la movilización social. Todos sabemos que mucha gente ha salido a la calle y ha tuiteado manifestaciones, reclamos, compartido vídeos sobre las protestas e, incluso, ha utilizado la red social de microblogging para denunciar determinados actos. También Twitter tiene mucho de bar a las cinco de la mañana, donde la educación brilla en muchas ocasiones por su ausencia. Al fin y al cabo, lo que refleja Twitter nos lo podemos encontrar en la calle constantemente.
Como os decía, en ese artículo se comentaba lo siguiente:
“Un nuevo estudio de la Universidad de Cardiff pone de manifiesto cómo, a través del estudio de 1,6 millones de tuits generados tras las protestas de Londres en 2011, se puede valorar cuándo va a suceder una agitación social de este calibre mucho antes de que los cuerpos de seguridad sean conscientes de ello”. Y seguimos leyendo algo aún más interesante: “La investigación utilizó algoritmos que detectaban la frecuencia de los tuits con ciertas palabras, la geolocalización y el momento de ser publicados. A través de ellos, se pudo comprobar cómo los tuits informando de, por ejemplo, contenedores ardiendo se publicaban hasta una hora antes de que la Policía recibiera el aviso y se personase en el lugar.”
Todo esto me sugiere un par de reflexiones:
  • Twitter es un canal de comunicación excesivamente rápido que facilita la movilización y alteración del estado de ánimo de las personas.
  • Es posible que haya gente que se dé más prisa en tuitear un hecho, incluso si fuera delictivo o catastrófico, que en llamar a la policía o a los servicios de emergencia. Por favor, chicos, si veis un incendio, llamad antes a los bomberos; estos no tienen por qué leer los hashtags.

En la sociedad red, primero tuiteo, luego veremos cómo reacciona la gente. No obstante, me parece preocupante esto de la “predicción” de los altercados. Como si fuera MinorityReport, ¿se detendrá a la gente por lo que presumiblemente iba a hacer porque ha retuiteado o manifestado una opinión en Twitter? ¿Se realizarán detenciones preventivas gracias al Big data? Seguramente Snowden tuviera mucho que decir al respecto.

Uno de los grandes caprichos del género humano ha sido predecir el futuro. Todavía hay gente que echa las cartas y lee el horóscopo o, siendo más científicos, otros que hacemos estudios e investigación intentando proyectar comportamientos que nos permitan prever, en cierta manera, lo que puede ocurrir. Quizás Internet facilite la acumulación de información, pero, ¿se podrá saber lo que ocurrirá dentro de cinco años?

martes, 4 de julio de 2017

Sobre el voluntariado como experiencia vital y profesional

Durante año y medio fui voluntario en Cruz Roja, concretamente, en un proyecto que lucha contra la brecha digital y en el que, desde hace unos meses, trabajo como técnico. Llegué al voluntariado desorientado, buscando información para un trabajo de campo que utilizaría para mi trabajo fin de máster. Por si os preguntáis, el máster era de análisis de Problemas Sociales y mi TFM versó sobre la brecha digital en la búsqueda de empleo.

El voluntariado desarrolló en mí, sin buscarlo, dos competencias profesionales que, por entonces, no tuve muy en cuenta pero de las que ahora sí soy consciente:
  • ·         Hablar en público.
  • ·         Trabajar con distintos usuarios cuyas problemáticas son diversas.

 También me permitió conocer contactos profesionales gracias a multitud de charlas que di (esto, más que una competencia, es una consecuencia). Evidentemente, las Soft Skills son las que más se desarrollan con este tipo de actividades, capacidades cada vez más importantes. 

Mi labor como voluntario era ayudar a que las personas adquirieran determinadas competencias relacionadas con las TIC a través de lo que conocemos como acompañamientos (grupos reducidos en los que cada usuario dispone de un dispositivo u ordenador) o  a través de jornadas-charlas (grupos más numerosos). Enseñaba un poco de todo: desde buscar empleo a través de Internet hasta aprender a realizar determinados trámites, ya sea solicitar una vida laboral o conseguir el certificado digital. Trabajar con tantos usuarios, entre dos y cuatro horas a la semana, no me suponía un esfuerzo sobrehumano, y, además, la retroalimentación era fascinante, porque la información que adquiría para mi trabajo era increíble. Asimismo, había otro matiz importante: el agradecimiento de las personas. 

Es posible que en una sociedad donde parece que si no cobramos hasta por ir el váter, el altruismo forme parte de aquellas actividades románticas que todo el mundo rehúye hacer. Es una lástima, porque puede ser muy útil para la vida profesional y personal de cualquiera.

Cuando aprendes a hacer algo que te gusta y te das cuenta de que ayudas a alguien, tomas conciencia de que eres capaz de cambiar, aunque sea levemente, la vida de una persona. Si atiendes a cien usuarios y diez, gracias a ti, encuentran trabajo o resuelven un problema o hacen de su vida un sitio más fácil, ¿no habrán merecido la pena esas dos horas semanales en las que a veces no sabemos qué hacer? En fin, fue mi filosofía, y la sigue siendo. De hecho, parte de la motivación que me lleva a mantener este blog es esa: aportar mi grano de arena para ayudar a gente, de la misma forma que hay personas que me ayudan creando tantísimo contenido que dejan desinteresadamente en la red. Si te apasiona el conocimiento, compartirlo es un acto necesario y muy satisfactorio. A veces, incluso revolucionario.


En ocasiones hablo con gente sobre la falta de experiencia laboral o sobre la falta de formación o sobre la falta de motivación o de misión en la vida. Siempre les aconsejo dos cosas: hacerse un blog y probar con el voluntariado. 

martes, 27 de junio de 2017

Twitter y nuestra configuración de seguridad



No hace mucho os estuve hablando de cómo debemos configurar nuestra configuración de privacidad en Facebook. Hoy quiero centrarme en Twitter, una de mis redes sociales favoritas. La red de microblogging   ha ido implementando con el paso del tiempo nuevas medidas para que podamos gestionar nuestra privacidad de la mejor forma posible.  Veamos algunas: 


En primer lugar, debemos entrar en el menú “Configuración y privacidad”. Tras esto, nos aparecerá una imagen similar a la siguiente:
Como se puede observar, hemos accedido al menú de “Privacidad y seguridad”. He dividido la pantalla en dos partes. Al principio podréis configurar vuestra privacidad atendiendo a los siguientes factores:
  • Proteger mis tweets. Si escogemos esta opción solo los usuarios que decidamos podrán leernos. No es muy común si quieres ser relevante en Twitter, pero puede haber gente que, por motivos relacionados con la seguridad, le interese que no todo el mundo pueda leer lo que escriban. 
  • Añadir ubicación. Si queremos que se sepa dónde nos encontramos cuando se tuitea, hay que elegir está opción. Para mí, no es buena idea que sepan constantemente donde estamos. 
  • Etiquetado de fotos. Al igual que Facebook, podemos controlar quién nos etiqueta en una foto. Se puede elegir que nadie, todos, o solo los que te sigan puedan etiquetarte.
  • Visibilidad. Esta es interesante. Se trata de limitar si pueden encontrarnos con nuestro correo electrónico o por el número de teléfono.




En esta segunda parte que muestro con la imagen superior, lo más importante, desde mi punto de vista, es la posibilidad de controlar quién  puede mandarnos mensajes o no. Yo prefiero limitar esta opción, obligando a que solo los que sigo puedan enviarme mensajes.

 Además, existe la posibilidad de determinar si se quiere que Twitter muestre contenido que, a priori, considere delicado. ¿Qué es delicado según los parámetros de Twitter Pues será mejor que os informéis por vosotros mismos, pero ya os podéis hacer una idea. 

Otro aspecto interesante es saber cuántas aplicaciones se tienen enlazadas a Twitter. Para ello, en el menú de la izquierda debemos hacer clic en Aplicaciones:

En la imagen anterior tenemos algunas aplicaciones enlazadas. En cualquier momento se puede revocar el acceso.  Además, en el ejemplo del recuadro, que obedece a la aplicación de Facebook, se puede visualizar las distintas opciones: publicar los retuits, publicar en el perfil o, si tenemos páginas, publicar en la página de Facebook.

Bueno, creo que, a grandes rasgos, estos son los aspectos básicos que debemos controlar dentro de Twitter, aunque no los únicos. No olvidéis tener una buena contraseña y  activar la opción para que se verifique el inicio de sesión a través del correo electrónico.
 La verificación de inicio de sesión  proporcionará aún más seguridad. Para ello, entramos en “Cuenta”, dentro del menú izquierdo. Una vez verificado nuestro correo, se podrá controlar si alguien que no somos nosotros inicia nuestra sesión en Twitter. 

Enlaces de interés

domingo, 25 de junio de 2017

Sobre el control de Internet


Tras los atentados de Londres surge de nuevo la polémica sobre si Internet y las redes sociales son los culpables de que los terroristas actúen. Y me pregunto, ¿se puede evitar que la gente se comunique a través deInternet? Sí, terminando con Internet. Pretender ponerle puertas al campo solo nos lleva al ridículo.

Desde que existe Internet, se ha querido controlar. El espacio de comunicación entre personas más inmenso, universal, potente e intrusivo que ha conocido jamás el ser humano ha supuesto un cambio radical en nuestra sociedad. Cualquier dispositivo, conectado a una infinidad de información, ha tenido y tiene innumerables efectos favorables para nuestra sociedad. Pero, como toda tecnología, tiene su parte buena y su parte mala. La red permite que se conecten entre sí descerebrados con aviesas intenciones.

¿Qué hacer cuando se nos dice que es la red la culpable del radicalismo terrorista? Pues preguntarnos si, detrás de esta afirmación, no se esconde una necesidad más urgente de controlar nuestras comunicaciones. La red es, en cierta forma, muy difícil de controlar, puesto que no deja de ser un universo dentro de otro, y relleno de innumerables capas, como si de una cebolla se tratara.  Cuando el poder te promete seguridad, hay que preguntarle: ¿a cambio de qué?

Es básico adentrarse en los espacios de comunicación de los terroristas. Es con inteligencia y espionaje como se pueden detener, de la mejor forma, los futuros atentados. Pero no se debería engañar al personal hablando de que Internet puede controlarse, como si habláramos de secuestrar la publicación de una revista. Aunque el gobierno de turno pretenda dosificar la información, centenares de ciudadanos con sus móviles, testigos de cualquier acontecimiento, pueden convertirse en agentes  dinamizadores de información. No digo que esto sea lo mejor, simplemente describo una realidad.

Siempre he dicho que Internet es ambiguo, como buen canal de comunicación bidireccional que se precie. Lo mismo sirve para ayudar al 15M y a las revoluciones árabes que para que gane las elecciones Donald Trump. Como comentaba,  no se puede afirmar que una tecnología sea buena ni mala, es NEUTRAL; el uso que hagamos dependerá de nuestra información y formación. Recalco: sobre todo hace falta mucha formación. Considerar que noticias de medios dudosos pero que la gente comparte de forma compulsiva en Facebook son la fuente de toda verdad, es un problema. Pero también es cierto que solemos fiarnos más  de aquellos mensajes que consolidan nuestra forma de pensar. Como decía aquel grupo de punk rock que escuchaba en mi adolescencia, “puedes leer tu opinión en la prensa”. Lo que ocurre es que ahora mismo ni siquiera sabemos si una foto con un mensaje en Facebook responde a alguna verdad medianamente contrastada. Ahora más que nunca, debemos ser críticos.


viernes, 16 de junio de 2017

El programa de garantía juvenil y la ayuda de 430 euros a los jóvenes

La ayuda de 430 euros que ha anunciado el gobierno para aquellos jóvenes beneficiarios del plan de garantía juvenil es una noticia a tener en cuenta. Pero, ¿qué es el plan de garantía juvenil? Os paso literalmente lo que viene recogido en la web del ministerio:

La Garantía Juvenil es una iniciativa europea que pretende facilitar el acceso de los jóvenes al mercado de trabajo. En España se enmarca en la estrategia de Emprendimiento Joven aprobada en febrero de 2013 por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. La Recomendación sobre la Garantía Juvenil establece que los jóvenes puedan recibir una oferta de empleo, de educación o formación tras haber finalizado sus estudios o quedar desempleados.
¿Quiénes pueden ser beneficiarios?
Los jóvenes que cumplan los siguientes requisitos:
  • Tener nacionalidad española o ser ciudadanos de la Unión o de los Estados parte del Acuerdo Económico Europeo o Suiza que se encuentren en España en ejercicio de la libre circulación y residencia. También podrán inscribirse los extranjeros titulares de una autorización para residir en territorio español que habilite para trabajar.
  • Estar empadronado en cualquier localidad del territorio nacional español.
  • Tener más de 16 años y menos de 25, o menos de 30 años, en el caso de personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento, en el momento de solicitar la inscripción en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. Además, los mayores de 25 años y menores de 30 cuando, en el momento de solicitar la inscripción en el fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, la tasa de desempleo de este colectivo sea igual o superior al 20 por ciento, según la Encuesta de Población Activa correspondiente al último trimestre del año.
  • No haber trabajado en el día natural anterior a la fecha de presentación de la solicitud.
  • No haber recibido acciones educativas en el día natural anterior a la fecha de presentación de la solicitud.
  • No haber recibido acciones formativas en el día natural anterior a la fecha de presentación de la solicitud.
  • Presentar una declaración expresa de tener interés en participar en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, adquiriendo un compromiso de participación activa en las actuaciones que se desarrollen en el marco de la Garantía Juvenil. En el caso de los demandantes de empleo bastará con su inscripción en los servicios públicos de empleo.
  • Asímismo, la inscripción o renovación como demandante de empleo en un Servicio Público de Empleo implica la inscripción en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, si se cumplen los requisitos indicados

Para poder inscribirse en el plan de garantía juvenil se necesitará o bien unas claves facilitadas por la administración, o el DNI electrónico o el certificado digital, aunque existe también la posibilidad de realizarlo de forma presencial.
Si estáis algunos dentro de este colectivo, no dudéis en informaros para solicitar estar dentro del plan.




viernes, 9 de junio de 2017

Hackear elecciones y ciberguerra


Leo hace poco en la prensa lo siguiente: “según señala un informe de la NSA filtrado a The Intercept, Rusia habría intentado hackear las elecciones de EEUU. Para ello no apuntó directamente a las máquinas de voto electrónico, sino a otros dos objetivos: la compañía que desarrolla su software y los funcionarios que tienen acceso a ellas.”

Por si no había sorpresa con la victoria de Trump, la sospecha de “hackeo” puede añadir más leña al fuego y dar argumentos a los que consideran que el triunfo del millonario es una inocentada que se alarga demasiado. Yo no pienso igual; que gane el magnate responde a criterios sociológicos muy determinados y son fruto de la crisis social que atraviesa todo un mundo occidental azotado por vertiginosas transformaciones. Pero eso dará para posteriores análisis.  

Quizás  podemos preguntarnos cómo se hackean unas elecciones. En España, al echar una papeleta cada cuatro años, puede parecernos fantasioso que un hacker sea capaz de modificar los resultados. No obstante, en EEUU, en algunos estados, se realiza un voto electrónico a través de unas máquinas alojadas en los colegios electorales. Si se es capaz de modificar el software que dinamiza tal cacharro, ¿por qué no se podrán alterar unos resultados modificando el censo o alterando algunos criterios con consecuencias en los resultados finales? El alcance de este ataque está por ver, pero no creo que sea el responsable de que el presidente de EEUU sea el que es. Sin embargo, da para pensar.
El espionaje y la guerra están muy adentrados en el ciberespacio desde hace mucho. Si puedes acceder a alguno de estos mapas que te enlazo, te darás cuenta de que vivimos una guerra mundial a través de la red. Cualquier malware orientado a conseguir información privilegiada y sabotear a los “adversarios” es tan bienvenido como antaño un misil más potente o la bomba atómica para los aliados que combatían al nazismo. Si te adelantas a los que consideras enemigos, tu posición será más fuerte. Pero, ¿por qué Rusia iba a hackear las elecciones? ¿Putín es más deClinton o de Trump? Qué pregunta, ¿no?

El reciente ataque del malware “Wannacry” nos alertó a todos de que en informática no hay nada seguro. Hacer copias de seguridad, descargarnos actualizaciones, utilizar antivirus… puede ayudarnos, pero, ¿lo hace mucha gente? ¿Somos conscientes de que cualquier ámbito de nuestra vida cotidiana está, en mayor o menor medida, comprometido por la tecnología? De la misma forma  que  todos sabemos que hay que abrigarse cuando hace frío, la formación relacionada con la seguridad y las vulnerabilidades de nuestros sistemas informáticos debe ser obligatoria. No queda otra. Eso sí, esto requiere un esfuerzo.

Enlaces de interés: 



jueves, 1 de junio de 2017

Privacidad y Facebook: consejos básicos


En líneas generales, somos bastantes ignorantes de cuáles pueden ser los distintos mecanismos que permiten proteger, en la medida de lo posible, nuestra privacidad en Facebook.  Mis principales consejos son los siguientes:
  • Si no quieres que algo se sepa, no lo cuelgues. Si la foto que te hiciste en paños menores como gracieta es demasiado íntima, no esperes que, aunque solo la vean tus amigos, no termine en manos de cualquiera que ni conoces.
  • No utilices la red social para temas profesionales si no separas nítidamente tus contactos mediante listas.
  • Debes entender bien lo que es la privacidad y seguir una serie de recomendaciones que te muestro a continuación.  Para ello, debes conocer bien el menú Configuración:

Para entrar en Configuración, debes desplegar el menú que aparecerá al hacer clic en el icono señalado por la flecha. Una vez allí, entra en  Privacidad.

En el menú Privacidad puedes especificar quién quieres que vea lo que publicas o tu lista de amigos. Si señalas “Solo yo”, serás el único que acceda a esta información. En el caso de que optes por “Amigos”, serán aquellos perfiles que añadas como amigos los que formarán parte de ese grupo de personas que podrán conocer tanto tus publicaciones como otro tipo de información que elijas.  No te recomiendo que optes, en casi todos los campos, por hacer pública tu información y el contenido que compartes. Para ello, es mejor que optes por listas y organices la información en función de tus contactos. También es interesante que configures “Quién puede ponerse en contacto conmigo”, que no es otra cosa que permitir o no que cualquier usuario de Facebook te solicite amistad.

Al final, puedes optar por elevar la dificultad por la cual pueden encontrarte en Facebook. Tanto si tienen tu correo o tu teléfono, es importante que determines que solo tus amigos sean capaces de utilizar este patrón de búsqueda.
Para concluir con esta sección, si no quieres que los motores de búsqueda (o sea, Google principalmente) te indexe el perfil de Facebook, debes destacar que “No” quieres que lo haga. 


En biografía y etiquetado, representado en la imagen anterior, puedes configurar tu perfil de tal forma que, o bien permites que tus amigos puedan etiquetarte, o bien lo impides, o, como término medio, puedes obligar a que se publique el etiquetado en tu biografía,  se requiera tu autorización.
 Otra sección interesante es la relacionada con las aplicaciones que se van integrando en Facebook. 

Este apartado es importante, porque podrás revocar los permisos aquellas aplicaciones que integraras en su día o, simplemente, ver las que estás utilizando y qué permisos distes en su día.

Por último, la sección seguridad e inicio de sesión te mostrará en todo momento desde que dispositivos se accedió a tu perfil de Facebook. Si algo no te cuadra, es momento de cambiar la contraseña cuanto antes.

Enlaces interesantes:



jueves, 25 de mayo de 2017

Pedro Sánchez gana las primarias: ¿ahora qué?


Pedro Sánchez consigue una mayoría absoluta en las primarias superando a la que se consideraba favorita en todas las quinielas: Susana Díaz.  En mi opinión, varios son los motivos por los que Sánchez ha ganado de forma tan contundente:
  • Ha sabido vender su papel de víctima de los poderes fácticos y de los barones del partido. Supuestamente, el querer un gobierno de izquierdas coaligado con Podemos fue motivo para que le dieran puerta. No digo que él lo quisiera, pero ha sabido venderlo.
  • Ha podido canalizar el descontento de las bases con sus élites. No le han hecho nada bien a Díaz las fotos con Zapatero, Felipe González o Guerra. Son dirigentes históricos… pero no dinamizadores de un voto que el PSOE está perdiendo a chorros: el de los jóvenes.  
  • Patxi López, que no era mal candidato, no tenía mucho para ganar, pero Susana Díaz ha hecho una campaña a todas luces nefasta. Vender que ella gana elecciones y Pedro no, ha sido insuficiente. ¿Propuestas? ¿Pactos?
  • De Despeñaperros para arriba, Susana Díaz tiene un discurso que genera rechazo. Solo hay que ver los resultados en Valencia y Cataluña. Además, toda la jugada le ha salido mal: si pensaba que Sánchez sería un candidato efímero, que se tragaría los rencores de los votantes por la crisis y la pésima gestión de ésta por parte de Zapatero, para luego surgir como la líder que iba a reconstruir al partido, se ha perdido.

Díaz sale muy tocada. Pero es que, quizás, viendo los datos,  es a todas luces una líder sobrevalorada por ahora. Es cierto que obtiene buenos resultado en Andalucía, comunidad donde el PSOE tiene una fuerte estructura que permite que gane las elecciones cualquier candidato (y donde sí es cierto que Susana Díaz se reafirma), pero los resultados dentro de su propio partido pueden hacerla tambalear. ¿Qué hará en el futuro? ¿Se volverá a presentar? Al ser un animal político como lo es, seguro que todavía hay juego para rato.

Como decía, Pedro Sánchez se rebela contra las élites y por eso gana. ¿Seguro? Todo lo que ha implementado ha sido pensado para salvarse a él mismo. Lo ha conseguido, puesto que ha encarnado una revuelta de las bases, pero otra cosa será lo que va a hacer en un futuro. Tiene dos opciones:
  • Sumarse a la moción de censura, lo cual es difícil, porque no es candidato y eso supondría  obligar a los diputados a desdecirse de la abstención a cambio de darle poder a Podemos. Otra opción es que Podemos retire la moción y que el PSOE presente la suya propia. Este escenario está por explorar, pero tampoco creo que PSOE caiga en este campo.
  • Obligar a que haya elecciones, que es lo que creo que va a pasar porque se ve fuerte y hay que aprovechar la luna de miel de las primarias.

Por lo tanto, el futuro del PSOE es incierto. ¿Le hubiera ido mejor en las elecciones generales al PSOE con Susana Díaz, o era la candidata que mejor le vendría a Podemos? ¿Y con Pedro Sánchez, tras los debacles electorales que cosecha?